miércoles, 22 de mayo de 2013

Sobre el Campo de la Cebada


Artículo publicado en EL PAIS por ROBERTA BOSCO el 17 de mayo de 2013
 El arte electrónico premia a Madrid. 
“El Campo de Cebada nace de la voluntad de habitar los conflictos para resolverlos desde dentro. Cada día ponemos en práctica una forma de hacer ciudad desde abajo con sistema de participación sencillo, abierto y transparente, que involucra y beneficia muchísimas personas”. Lo afirma Manuel Pascual, uno de los vecinos del barrio madrileño de La Latina que en 2010 pusieron en marcha el proyecto El Campo de Cebada, que acaba de recibir el Golden Nica. Es el máximo reconocimiento en la categoría de Comunidades, de los prestigiosos y cuantiosos Premios Ars Electronica, que se entregarán en septiembre en Linz (Austria).

No son muchos los españoles que han recibido este premio desde su creación en 1987 y concretamente en esta categoría es la segunda vez, tras Canal Accesible de Antoni Abad en 2006. El jurado ha valorado no sólo el extraordinario éxito de la iniciativa, sino su capacidad de integrar diversas realidades y exigencias de una forma extremadamente orgánica y flexible.
Situado en pleno centro de Madrid, en la plaza de La Latina, El Campo de Cebada surgió precisamente de un problema: la demolición del polideportivo para acoger un mercado, que nunca se llegó a construir. “Lo que aquí sucede es el resultado de la acción conjunta de vecinos, arquitectos, agentes culturales, asociaciones y administración, intentando siempre incluir al mayor número de agentes posibles en la toma de decisiones”, explica Pascual, arquitecto del estudio Zuloark.
El núcleo fundacional, en el cual había toda clase de profesionales, artesanos y vecinos, diseñó un proyecto, que se presentó a Hacienda, la propietaria del solar. La idea les convenció y el solar fue traspasado a la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid, “para que perteneciera a la mayoría de gente posible”, matiza Pascual.
A partir de allí, los vecinos consiguieron otra peculiaridad, establecer un canal directo con la junta del distrito centro para poder programar sin tener que estar lidiando continuamente con permisos y burocracia. “El acuerdo prevé que podamos organizar actividades gratuitas, que no molesten los vecinos de la que llamamos primera línea de playa. De este modo todo el que tenga un evento en mente puede someterlo a la asamblea y organizarlo”, explica Pascual, subrayando que el sistema constituye de hecho un canal para facilitar la programación cultural a aquellos agentes que tienen más dificultad para acceder al circuito comercial.
Actualmente la infraestructura incluye huertos y jardines, herramientas comunes tanto para construir un banco (los hay de todo tipo) como para proyectar una película, un anfiteatro con gradas y un campo de deportes con portería y canastas.
Todas las actividades se desarrollan al aire libre, pero acaban de poner en marcha una campaña de crowdfunding (financiación colectiva) para construir una cúpula geodesica donde resguardarse durante el invierno.
Todos sus conocimientos están online en forma de planos y programas de código abierto. “La idea de smart city para nosotros está mucho más vinculada a la participación y el open data, que a un urbanismo lleno de sensores”, indica Pascual.
Tras celebrar la victoria el próximo domingo “con una gran fiesta en que pasará de todo”, tendrán que invertir los 10.000 euros del premio. “Los usaremos para muchas cosas, pero ante todo de forma proactiva para intensificar la presencia y actividad del proyecto en Internet”.
En la misma categoría, otros dos proyectos españoles han recibido menciones de honor: Casas tristes, de Derivart y Oiga.me, de Alabs.

Sobre la Casa de la Duquesa de Sueca


Noticia publicada en EL PAIS el 21 de mayo por BRUNO GARCÍA GALLO
"Muerte agónica de un edificio"
El hundimiento de la Casa de la Duquesa de Sueca, un edificio del año 1850 protegido por su valor histórico, ha sido fruto del abandono reiterado y negligente del Ayuntamiento de Madrid, que conocía el progresivo deterioro del palacio desde hace un cuarto de siglo, pero no hizo nada para frenarlo. El exalcalde José María Álvarez del Manzano (PP) lo expropió en 1998. Entonces ya pesaba sobre el inmueble un expediente de ruina; el Ayuntamiento, incluso, había tenido que llevar a cabo ya actuaciones urgentes por motivos de seguridad ante la negativa de los propietarios a hacerlo.
Un informe municipal realizado en abril de 1998 mostraba “el agravamiento de los daños detectados en anteriores inspecciones”, la primera de ellas realizada justo 10 años antes. Álvarez del Manzano decidió entonces expropiar el edificio, pagando por él cuatro millones de euros. Sin embargo, en lugar de rehabilitarlo, el Ayuntamiento dejó que se fuera arruinando hasta un punto “irreversible”, tal y como señalan los informes del 2 y 29 de abril a los que ha tenido acceso EL PAÍS.
Esos documentos describen los daños que sufre y el riesgo que supone para la seguridad de los edificios colindantes, entre ellos un instituto público, y conminan a tirar abajo gran parte del inmueble histórico. El propio Ayuntamiento reconoce, incluso, que ha quebrantado tanto la Ley del Suelo como la Ley de Patrimonio Histórico, que le obliga a conservar el edificio.
10 años de deterioro previo. La primera actuación registrada en el expediente data de agosto de 1988, cuando una inspección constató el hundimiento y pudrición de varios muros y galerías. Meses después se aprobó la adopción de medidas de seguridad por ejecución subsidiaria; es decir, ante la negativa de los propietarios a resolver el problema lo hacía el Ayuntamiento, y luego les pasaba la factura. Estos solicitaron sin éxito en 1991 que se declarara el estado de ruina, probablemente para tirar abajo el edificio y aprovechar el solar, ubicado en el número 2 de la plaza del Duque de Alba. Recibieron, además, la factura de esa obra: 480.000 euros. Sin embargo, en 1998, una nueva inspección municipal mostró el “agravamiento” de los daños ya detectados, lo que obligó a otra actuación urgente por ejecución subsidiaria. Finalmente, ese mismo año el Ayuntamiento decidió expropiar el edificio para hacerse cargo de él directamente.
10 años de abandono oficial.Álvarez del Manzano quería ubicar allí la sede de la Concejalía de Asuntos Sociales. En 2003, cuando Alberto Ruiz-Gallardón (PP) le sustituyó en la alcaldía, decidió en cambio rehabilitarlo para crear viviendas para jóvenes, amén de una escuela infantil o de música o una biblioteca. El proyecto, encargado a Álvaro Siza, costaría 12,6 millones y estaría listo en 2006. Pero el suelo tenía entonces uso dotacional, y el trámite urbanístico se demoró. El edificio se dejó a su suerte.
En 2007, un juez dio la razón a los antiguos propietarios y dictó que se les devolviera el inmueble, al no haberse hecho nada de aquello para lo que se expropió. En medio de un sinfín de pleitos para acordar el precio y las condiciones de la devolución, el edificio siguió abandonado.
Riesgo para las personas. El área de Urbanismo redactó un informe el pasado 2 de abril tras recibir una alerta del distrito Centro sobre “el posible riesgo” que supone el edificio para el vecino instituto público San Isidro. El palacio, de 7.202 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 2.966 metros cuadrados, “ha sufrido un avance considerable en su grado de deterioro”, constata el informe. “Se han producido hundimientos parciales de fachadas y cubiertas que suponen un riesgo grave para los edificios colindantes”, añade. “Los daños detectados son los mismos ya relacionados en el informe del 2 de agosto de 1988, pues desde entonces no se ha acometido ninguna obra de reparación. La estabilización del edificio corresponde a intervenciones de carácter provisional con más de 15 años de antigüedad, sin que haya mediado desde entonces ninguna revisión de dichas medidas de seguridad”, concluye el informe.
“La total ausencia de conservación implica que varias partes del inmueble suponen un riesgo para personas y bienes en las parcelas y espacios públicos colindantes”, dictan los técnicos de Urbanismo, señalando, entre otras zonas de peligro, el patio y capilla del instituto, la plaza del Duque de Alba y una decena de edificios de viviendas. En una primera inspección, se colocaron vallas en el patio del colegio para evitar riesgos; pero una visita posterior llevó a ampliar aún más el perímetro de protección.
Culpa del Ayuntamiento. Urbanismo decidió finalmente en un informe del 29 de abril que, ante el “agravamiento continuo de los daños”, cuya “evolución es impredecible a corto plazo”, y dado que “la situación es especialmente grave y supone un riesgo continuo de nuevos hundimientos”, “se estima necesario declarar el estado de ruina física inminente parcial del edificio” y “proceder a la demolición” en un plazo máximo de cinco días. Las obras ya han comenzado. El propio informe de Urbanismo reconoce la culpa del Ayuntamiento. Reseña que la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid especifica que “los propietarios de edificios tienen el deber de mantenerlos en condiciones de seguridad, salubridad, ornato público y decoro, realizando los trabajos y obras precisas para conservarlos o rehabilitarlos”. Y que la Ley regional de Protección del Patrimonio dicta además: “Los propietarios de bienes integrantes del Patrimonio Histórico están obligados a conservarlos, mantenerlos, custodiarlos, cuidarlos y protegerlos debidamente para asegurar su integridad y evitar su pérdida, destrucción o deterioro de conformidad”. Concluye así el informe municipal: “El deterioro y el agravamiento de los daños existentes en la finca de referencia son fruto del total abandono en el que se encuentra la edificación. (…) El incumplimiento del deber de conservación de esta edificación implica además de los problemas de seguridad derivados, un incumplimiento en el deber de protección del Patrimonio Histórico”.
Culpa del Ayuntamiento. Urbanismo decidió finalmente en un informe del 29 de abril que, ante el “agravamiento continuo de los daños”, cuya “evolución es impredecible a corto plazo”, y dado que “la situación es especialmente grave y supone un riesgo continuo de nuevos hundimientos”, “se estima necesario declarar el estado de ruina física inminente parcial del edificio” y “proceder a la demolición” en un plazo máximo de cinco días. Las obras ya han comenzado. El propio informe de Urbanismo reconoce la culpa del Ayuntamiento. Reseña que la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid especifica que “los propietarios de edificios tienen el deber de mantenerlos en condiciones de seguridad, salubridad, ornato público y decoro, realizando los trabajos y obras precisas para conservarlos o rehabilitarlos”. Y que la Ley regional de Protección del Patrimonio dicta además: “Los propietarios de bienes integrantes del Patrimonio Histórico están obligados a conservarlos, mantenerlos, custodiarlos, cuidarlos y protegerlos debidamente para asegurar su integridad y evitar su pérdida, destrucción o deterioro de conformidad”. Concluye así el informe municipal: “El deterioro y el agravamiento de los daños existentes en la finca de referencia son fruto del total abandono en el que se encuentra la edificación. (…) El incumplimiento del deber de conservación de esta edificación implica además de los problemas de seguridad derivados, un incumplimiento en el deber de protección del Patrimonio Histórico”.




domingo, 19 de mayo de 2013

Javier Campano vuelve a Madrid


Noticia publicada en EL PAIS por ÁNGELES GARCÍA el 17 de mayo de 2013
Javier Campano (Madrid 1950) es un fotógrafo de ciudades. Madrid, Lisboa, París, Nueva York, Tánger, Sevilla, Buenos Aires y de nuevo, Madrid, son las protagonistas de toda su obra. Pero a Campano no le interesa el aspecto monumental, lo que su cámara busca son fachadas y rincones cargadas de señales de vida humana. Como a él mismo le gusta decir, es un viajero en su propia ciudad que se fija en aquello en lo que casi nadie repara pero que está cargado de detalles de vida.
La exposición que hasta el 16 de julio expone en la galería Formato Cómodo (Lope de Vega, 5) es una serie titulada Pinturas de paso, realizada desde 2011 hasta ahora y tienen a la ciudad de Madrid como protagonista absoluta. hay puertas, ventanas, corredores y fachadas en los que la pintura de vivos colores asume el paso del tiempo. Hay muros agrietados y rincones que parecen no haber interesado nunca a nadie.
En este retorno suyo al retrato de recorridos madrileños, es difícil identificar el lugar fotografiado. Son imágenes fáciles de encontrar entre las viejas casas del Madrid de los Austrias o de los Borbones. Aunque también pueden pertenecer a los polígonos industriales cada vez más vacíos y deteriorados. En todo caso, son obras en las que la belleza e la composición y la sorpresa del descubrimiento no quedan empañadas por la pobreza de la urbe en ruinas.

miércoles, 15 de mayo de 2013

charlas/eventos ’EN AVANT! (activismos). ETSAM


Dentro del ciclo de charlas/eventos ’EN AVANT! (activismos)’ desarrollado en la UD Espegel, que ha reunido varios arquitectos y artistas con visiones au début (de su carrera, del siglo, del modo de operar tras la crisis), frescas, críticas y operativas, presentamos la charla de Ignacio González Galán ‘Pedagogia, Lenguaje, Historia. Valparaiso ca. 1967′, parte del proyecto Radical Pedagogies.
Radical Pedagogies es un proyecto de investigación colectivo desarollado por alumnos de PhD de Princeton University bajo la dirección de Beatriz Colomina, directora del programa de PhD de la Escuela de Arquitectura y del programa Media and Modernity en Princeton University.
Radical Pedagogies explora una serie de experimentos pedagógicos que jugaron un papel crucial en el desarrollo de la arquitectura durante la segunda mitad del siglo XX. Estas pedagogías son radicales en el sentido etimológico de la palabra, en cuanto que se enfrentaron a la raiz de la arquitectura, moviendo los cimientos asentados de la disciplina y cuestionando los conocimiento establecidos en lugar de reforzar y diseminar los criterios vigentes. En ‘Pedagogía, lenguaje e historia’ Ignacio González Galán presentará uno de los casos de esta investigación, la pedagogía de la Escuela de Arquitectura de Valparaiso entre 1952 y 1972.
Ignacio González Galán es arquitecto por la ETSAM, Master in Architecture en Harvard University y Master in Arts en Princeton University. Actualmente desarrolla su labor como arquitecto en Nueva York y es candidato a PhD en Historia y Teoría de la Arquitectura en la Universidad de Princeton, desarrollando labores de docencia y crítica en diferentes instituciones.



Mesas redondas premios VIII BIAU en la Casa de América

lunes, 13 de mayo de 2013

Documental ‘Álvaro Siza. Transformando la realidad’ en COAM

LASEDE c/ Hortaleza, 63
Salón de actos
14 de mayo de 2013 – 19:45 h.
AFORO LIBRE
La Fundación Arquitectura COAM y la Fundación Caja de Arquitectos / Arquia presentan el documental “Álvaro Siza. Transformando la realidad”, dirigido por Michael Blackwood (Estados Unidos, 2004).
El documental está publicado en DVD en la colección arquia/documental editada por la Fundación Caja de Arquitectos [+ info]
PROGRAMA
19:45 Presentación institucional, a cargo de:
- José Antonio Granero, Decano del COAM
- Carlos Gómez Agustí, Patrono de la Fundación Caja de Arquitectos / Arquia
20:00 Proyección del documental (59 min.)
21:00 Mesa debate. Con la participación de:
- Ignacio García Pedrosa
- Juan Miguel Hernández de León
Modera: Inmaculada E. Maluenda, vocal de Junta de Gobierno COAM.